Directorio de la Junta de Vigilancia, liderando los cambios para avanzar en seguridad Hídrica.
El desarrollo agrícola, energético y territorial de la zona ha sido posible gracias a una gestión del agua basada en acuerdos y coordinación entre distintos usos. Tras renovar por 10 años el convenio de ahorro suscrito entre COLBUN, PEHUENCHE Y LA JUNTA DE VIGILANCIA, hoy nuestros esfuerzos se enfocan en el Embalse Laguna del Maule, una infraestructura clave para asegurar el riego de miles de agricultores y, al mismo tiempo, apoyar la generación hidroeléctrica.
Hoy, sin embargo, enfrentamos un escenario distinto. El cambio climático, la variabilidad de las precipitaciones y las nuevas exigencias sobre el recurso hídrico nos obligan a revisar, con responsabilidad y visión de futuro, cómo operamos nuestros sistemas de regulación.
En este contexto, la Dirección de Obras Hidráulicas ha desarrollado un análisis técnico que proyecta el comportamiento del volumen del embalse en distintos escenarios de extracción y condiciones climáticas. Este ejercicio no es menor: busca anticipar cómo las decisiones que tomemos hoy pueden impactar la disponibilidad de agua en los próximos años.
Frente a este desafío, desde la Junta de Vigilancia del Río Maule hemos asumido nuestro rol con la seriedad que el momento exige.
Desde enero de este año, el Directorio que presido ha impulsado un proceso de coordinación institucional con la Dirección de Obras Hidráulicas y con la empresa ENEL, con el objetivo de abordar de manera conjunta la operación futura del embalse, haciéndose cargo del escenario de disponibilidad presente y futura de agua en esta obra.
No se trata de reaccionar ante un informe o una solicitud administrativa. Se trata de construir, con base técnica y diálogo institucional, una propuesta que resguarde el interés de toda la cuenca.
Por ello, hemos comenzado a trabajar en mesas técnicas de coordinación, donde se analizan escenarios, se revisan antecedentes y se elaboran propuestas que permitan compatibilizar los distintos usos del agua. Este trabajo requiere madurez, conocimiento del territorio y capacidad de llegar a acuerdos, cualidades que hoy están plenamente presentes en el Directorio de la Junta de Vigilancia del Río Maule.
El agua del Maule es un recurso productivo, siendo parte esencial del desarrollo social y económico de nuestra región. Detrás de cada decisión sobre su gestión hay agricultores, trabajadores, comunidades rurales y una cadena productiva que depende de la certeza hídrica para seguir creciendo.
Creemos firmemente que los desafíos del agua deben abordarse con responsabilidad institucional, diálogo técnico y visión de largo plazo. La Laguna del Maule ha sido por décadas una garantía para el riego de nuestra cuenca, y cuidar su equilibrio es una tarea que nos convoca a todos.
Como Junta de Vigilancia del Río Maule seguiremos trabajando con responsabilidad y coordinación, porque proteger el agua del Maule es proteger el futuro de nuestra región.
Presidente de la Junta de Vigilancia del Río Maule









